Ahora que tengo la ocasión, quiero que hablemos los dos
tú de mí, yo de tí, del corazón que sí;
que nunca es bueno el momento, hasta que no hay otra opción,
siempre es el mismo cuento…
ese último momento.

Ahora que tengo la oportunidad, la tengamos o no,
nos callaremos los dos, tu por mí, yo por tí, por no enredar ya ves;
porque será que lo hacemos, incluso viendo llegar,
ese último momento cuando no queda tiempo
para decir siquiera: “te voy a echar de menos”

Si vas a irte vete, pero no te despidas;
sal de noche, sal a oscuras,
sal descalza y de puntillas niña vete, vete y cierra la puerta;
que no quiero verte salir de mi vida.

No más plazos aplazables, si ha de ser así adelante
y mejor este momento, déjalo para algún otro instante;
acabemos cuanto antes nadie tiene que arrastrarse;
ese último momento vívelo, y los demás,
los demás que aguanten, y los demás que aguanten.

Ahora no tengo la ocasión, no la tengo que no
que mas da ya pasó, cuanto lamento que al final
no hablásemos ninguno de los dos porque
ahora nos sobra tiempo, para pensar qué pasó
ese último momento cuando no tuve tiempo, ni tú;
para escribir unos versos de cuando aquellos besos.

Si estás oyendo vuelve, ni siquiera saludes;
con la luz de la mañana abre puertas a patadas;
niña vuelve, que no hacen falta razones;
me muero por verte, volver a tenerte.

No mas dudas razonables, para mi no es comparable,
ese último momento me robó
el milagro de tenerte a cada instante
acabemos cuanto antes, con un siglo habrá bastante;
este último momento es de los dos
y los demás, los demás que aguanten.

No mas dudas razonables, para mi no es comparable;
este último momento me dolío, por culpa de un instante;
acabemos cuanto antes, con un siglo habrá bastante;
este último momento es de los dos
y los demás, los demás que aguanten
y los DEMÁS, que aguanten.