Nuestro amor era igual
que una tarde de Abril,
que también es fugaz
como ser feliz.

Pudo ser y no fue
por ser la vida como es,
nos dió la vuelta del revés…
Lo ves, lo ves.

Nuestro amor era igual
que una mañana sin fin,
imposible también como no morir.

Dejó de ser o será,
porque el diablo es como es
juega contigo al esconder…
Lo ves, lo ves.

Y ahora somos como
dos extraños más
que van quedándose detrás.

Yo sigo enamorado
y tú sigues sin saber si lo has estado
y si te quize alguna vez…
Lo ves, lo ves.

Después nos hemos vuelto a ver
alguna vez y siempre igual,
como dos extraños más
que van quedándose detrás…

Este extraño se ha entregado
hasta ser como las palmas de tus manos
y tú solo has actuado.

Yo aún sabiendo que mentias me calle
y me preguntas si te ame…
Lo ves, lo ves.

Yo que lo habría adivinado
Y tú sigues sin saber que se ha acabado

Por una vez escúchame…
Lo ves, lo ves.

Mirándonos aquí diciendo adios…